Periodistas, algo más que eso

Hablar de periodismo es hablar de estrés, agitación, de ir de acá para allá. Es esa profesión que obliga a  pasar horas escribiendo, locutando  solo ante un micrófono a cualquier hora o frente a una cámara manteniendo la compostura, sin importar las circunstancias personales de cada profesional.  Es la profesión que hace necesario mantener el teléfono móvil operativo las 24 horas del día porque, como los colegas de la profesión siempre dicen, “hay que estar alerta por si acaso”.

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Lucía Vallellano

Lucía Vallellano

Así lo manifiesta  Lucía Vallellano, jefa de informativos de la Cadena SER de Huelva,  al afirmar  que “en el periodismo  muchas veces se requiere  que el periodista eche más horas por la naturaleza de las noticias que haya que cubrir o porque los sucesos ocurren de forma inesperada y se requiere de un esfuerzo adicional”.  Y de acuerdo con ello está Paloma Jara, periodista de Radio Nacional Huelva, quien considera que en esta profesión es especialmente complicada la conciliación entre la vida personal y la profesional debido a que “aunque dependa del medio de comunicación en el que trabaje cada periodista, los horarios, en ocasiones, son muy exigentes. Incluyen fines de semana, nocturnidad o turnos partidos que hace muy difícil dedicar el tiempo a la familia”. Como ejemplo de ello Lucía habla de “los momentos en los que hay catástrofes en las que se vuelca toda una redacción o en jornadas electorales en las que se trabaja muchas más horas de las habituales”. 

El periodismo es el oficio de las personas que saben volcarse con lo que hacen y que sienten placer por ello a pesar de que, en diversas ocasiones, tengan que sacrificar por eso muchas cuestiones personales.  El buen periodista es el que trabaja por vocación y es consciente de que, para llevar con honor el cargo que posea, en el mundo del periodismo hay que estar dispuesto a muchas cosas y disponible siempre. Ser periodista con letras mayúsculas no es nada fácil.

Ahora bien ¿quiere eso decir que el periodista no es persona? Es cierto que, incluso cuando el periodista está de vacaciones, debe estar alerta, aunque también es verdad que, según qué tipo de periodismo se ejerza, se requiere una disponibilidad u otra. Habrá momentos en la vida de un periodista en los que deba salir corriendo abandonando aquello que estuviera haciendo. No obstante, en lo que a disponibilidad se refiere, para nada es lo mismo un corresponsal que un redactor de un periódico, de una emisora de radio o de un informativo televisivo. Al respecto Lucía menciona que “en empresas informativas de pequeña escala se requiere mayor esfuerzo por parte del profesional mientras que en las grandes empresas se pueden establecer turnos”. Todo depende de diversos factores.

En el periodismo, cualquier puesto es de vital importancia, pues se trata de uno de los pilares básicos e imprescindibles del sistema democrático. Y es que en este mundo, los buenos profesionales no han de olvidar que se deben a la sociedad y que la máxima es informar de modo plural, honesto y veraz. De ahí la inmensa responsabilidad social del periodismo en general y del periodista en particular y la dedicación que se le exige o más bien , se le debe exigir.

Así pues, el hecho de que los verdaderos periodistas son imprescindibles es algo que muy pocas personas se cuestionan.

María José Reyes Baro, licenciada en ciencias ambientales y ciencias del mar, asegura que, el buen periodismo, ése es imprescindible. 

 

Y, por supuesto, una joven que será licenciada en periodismo en muy poco tiempo como Cristina Reyes Baro, también asegura que la labor de sus colegas de profesión es fundamental. 

Es evidente, pues que los profesionales del periodismo son necesarios, pero ¿qué hay tras estas figuras? A veces seres fríos, o cariñosos; quizás simpáticos, o no; a lo mejor amables, o puede que altivos. Es posible que les guste salir, bailar, escuchar música clásica, leer poemas de Bécquer o ir a conciertos de rock. Lo que está claro es que son personas y es, hasta posible, que les apetezca ser padres alguna vez  ¿Es compatible  esta profesión con la paternidad? Según Lucía “es perfectamente compatible la maternidad con el trabajo. Obviamente si están perfectamente regulados los horarios. De hecho, hay muchas mujeres que son madres y periodistas en la actualidad en las redacciones de las radios y periódicos”. Y Paloma Jara, que además es madre, considera que, “si todas las madres trabajadoras lo logramos, será que se puede. Aunque es verdad que exige un plus de energías que yo no sabía ni que tenía. Tener un  hijo es como tener dos trabajos”.

Raúl Villalba

Raúl Villalba

Aunque  quizás la cuestión deba ser si  esta profesión es compatible con la vida personal en sí, lo cual, según Raúl Villalba, también periodista de la Cadena SER de Huelva, es complicado,  “sobre todo por la complejidad de no tener unos horarios fijos y el abuso que en determinados puestos de trabajo se hace de la jornada laboral, en la mayoría de los casos, sin tener una remuneración por hacer horas extraordinarias”.

La cuestión es que, si de paternidad se trata, gran parte de la sociedad, sea por la razón que sea, sigue viendo más natural que sea la madre la que pase más tiempo junto a los hijos, al menos en los primeros meses de vida, algo que se corrobora en una entrada de este mismo blog titulada, ¿Ciudadanos libres?  Y esto repercute en las mujeres a nivel profesional, no sólo en el sector periodístico, sino en cualquiera.

Con todo, y de acuerdo con Lucía Vallellano, “son situaciones puntuales y no considero que haya más complicaciones para las mujeres que para los hombres cuando se trata de una profesión en la que hay cada vez más mujeres y al frente de los informativos. Otra cosa es que la mujer ocupe cargos en la dirección de la empresa. En este punto, como en la realidad empresarial de España, sigue siendo el hombre el que tiene un papel más destacado frente a la mujer”. 

Paloma Jara

Paloma Jara

Claro que resulta, pues, un tanto incoherente, dada la feminización de la profesión, que sigan siendo mayoritariamente las mujeres, sea por la razón que sea, las que dejan temporalmente de trabajar para criar a sus hijos, siendo ambos miembros de la pareja los que prefieren que la mujer sea la que permanezca junto a los hijos al menos el primer año de vida, porque consideran que es mejor criar a la criatura con la leche materna y de un modo cercano, sin necesidad de que, al agotarse el periodo de baja maternal, sean otros familiares los  que cuiden del bebé o deba permanecer en guarderías. Además, hay madres que, de entrada, prefieren estar ellas mismas  junto a sus hijos sin que el trabajo les quite tiempo para ello en los primeros meses de vida, como Paloma que cuenta que “ yo elegí criar a mi hija con apego, tomando leche materna hasta los 6 meses y empezar la introducción de alimentos de forma gradual. Lo logré pero, a cambio, tuve que sacrificar un año de trabajo: Los meses de baja maternal, las horas de lactancia y seis meses de excedencia en los que no percibí ingresos algunos a cambio de poder, al menos durante el primer año de vida de  mi hija, criarla de la forma en que sus padres habíamos elegido”. 

¿Es mayor entonces la dificultad para la conciliación de la vida personal y la profesional en el caso de las mujeres?

Raúl Villalba asevera que  es cierto que “las mujeres han tenido que superar muchos obstáculos para acceder a puestos de trabajo, y como prueba está el hecho de que la mayoría de periodistas mujeres que conocemos son conocidas como pioneras y casos aislados”. Pues según el joven periodista, eso “se debe simplemente a la tardía entrada de la mujer en el mercado laboral cualificado, sin diferenciar entre profesiones. De hecho, en comparación con otros trabajos, creo que el periodismo ha estado más avanzado en materia de igualdad entre hombres y mujeres”.

No obstante Raúl explica que no piensa que la dificultad sea mayor para la mujer “siempre y cuando exista igualdad en el ámbito familiar. Es decir, que la complicación no viene de una diferenciación de horarios y jornadas entre hombres y mujeres, sino que si recae sobre la mujer, como ha sido tradicional aunque se vaya superando, lógicamente sí le será más difícil conciliar la vida laboral y familiar. Pero repito que, en este caso, el problema radica en la propia familia, no en el trabajo”.

Sin embargo, hay cuestiones que deberían haber mejorado ya quizás más de lo que lo han hecho. De ello rinde cuenta el texto referido a baja maternal que aparece en la página de laboris.net, pues, aunque las condiciones plasmadas en él demuestran igualdad entre hombres y mujeres en este sentido, hay partes en las que se aprecia que la sociedad sigue tendente a que sea la mujer la que más tiempo se tome junto a los hijos los primeros meses de vida de los mismos. Así por ejemplo, en el citado documento,  una vez expuestos los requisitos necesarios para acceder a la prestación por maternidad, se dice que “deben cumplirse estos requisitos, tanto en el caso de la madre como en el del padre, si es que éste deseara disfrutar de alguna de las semanas de baja a las que tiene derecho” ¿No sería más adecuad,o en los tiempos que corren, presuponer que ambos padres desean disfrutar de alguna de esas semanas? Si no se empieza porque en las leyes e informaciones esto no se refleje, no se conseguirá que sea así.

En el mismo documento se explica cómo “la madre es quien elige cómo distribuir ese período, antes o después del parto, pero como mínimo 6 de las 16 semanas de descanso las ha de disfrutar obligatoriamente ella después del parto. Las otras 10 pueden repartirse, si se desea, entre la madre y el padre de forma simultánea o consecutiva, sin olvidar que no son 10 semanas para cada uno sino 10 entre los dos” ¿Había necesidad de remarcar entre comas el “si se desea”?  Y, yendo incluso más allá, ¿por qué baja maternal y no paternal? Son cuestiones que invitan a la reflexión.

En este sentido Lucía asegura que “efectivamente sigue siendo la mujer la que toma la mayor parte del permiso de maternidad, por muchos motivos entre los que  pesa el cultural, aunque como decía, también en este aspecto está cambiando la concienciación social”.

En definitiva, es comprobable que en un oficio como el periodístico, hacer compatible la vida profesional con la personal resulta complejo, pero no imposible. Y, considérenlo ustedes, pero resulta lógico pensar que cualquier tarea, si es compartida, resulta más sencilla y fluida ¿Por qué no llegar a la misma conclusión en cuanto al hecho de hacer compatible la paternidad con el trabajo?

A este respecto, tal y como se deduce de las palabras de Lucía, tener hijos no es un impedimento en esta profesión, puesto que  “es enriquecedor siempre y cuando la pareja se organice y la empresa le facilite las condiciones para ello”. Y Paloma destaca que “si un hombre se compromete en el cuidado de su hijo tanto como su pareja, no tendría que afectarle ni más ni menos que a ella su condición de padre a la hora de su desarrollo profesional y laboral”.  

Y sabias palabras las de Lucía que, a modo de conclusión, señalan que, “respecto a la maternidad, la profesión periodística tiene un problema de precariedad y eso hace que muchas mujeres que son madres se replanteen incluso su continuidad en la profesión o en la educación de sus hijos. Hay alta contratación temporal y bajos salarios que son los principales obstáculos para la maternidad. No ocurre igual en las empresas periodísticas grandes, potentes o en las empresas periodísticas públicas que tienen regularizado todos estos aspectos en convenio. Lo de que la paternidad no resulta ser un problema como parece que lo sea la maternidad bien porque la lactancia  requiere más tiempo o porque aún hay poca conciencia de que el padre puede cogerse sus permisos de paternidad y opta la mujer por hacerlo. Con todo, creo que, aunque los países europeos nos llevan la delantera en este aspecto, en España está cambiando la concienciación social en este sentido”.

Toda persona se esfuerza por tener momentos de ocio, momentos con la familia y momentos para viajar, entre otras cuestiones personales. En cambio, sigue pareciendo más natural a muchas otras que una responsabilidad, tan delicada como reconfortante, como es la paternidad (que no maternidad), recaiga sobre las mujeres más que sobre los hombres si el precio es perder un puesto de trabajo. 

 Fuentes:

Textos propios, usando los siguientes documentos online:

Fotos cedidas por Paloma Jara (periodista de RTVE Huelva) Raúl Villalba(periodista de Cadena SER Huelva) y Lucía Vallellano (jefa de contenidos de Cadena SER Huelva) subidas a mi cuenta de Flickr y otras subidas a la galería de  wordpress.

Vídeos propios subidos a mi cuenta de You Tube

Audio propio subido a dropbox.

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