¿Ciudadanos libres?

En la vida puede debatirse acerca de infinidad de cuestiones. Hay asuntos que no parecen tener fecha de caducidad si de debatir se trata, especialmente si el debate es público y con ello se adquiere ese protagonismo que muchos seres humanos parecen necesitar.  La igualdad entre hombres y mujeres en materia de derechos es uno de estos temas. Y no en vano, dicho sea de paso. 

Se trata de un tema importante, aunque muchos no crean necesario que actualmente se hable de esa desigualdad que consideran superada. Otras personas, en cambio, estiman  que en los tiempos que corren todavía queda mucho por hacer. Opiniones hay infinitas. 

¿Se encuentra entonces el ciudadano actual libre de prejuicios en este controvertido y aún polémico tema que bien puede considerarse una lacra social?

Cristina Reyes Baro

Cristina Reyes Baro

¿Son hombres y mujeres igual de válidos para cuidar de forma idéntica a los niños?

Manuel Fernández Márquez

Manuel Fernández Márquez

En caso de tener que perder uno de los dos el trabajo para cuidar a los más pequeños durante una época, ¿quién debe perderlo?

María José Reyes

María José Reyes

¿Un hogar se encuentra más organizado cuando las tareas principales las lleva a cabo un hombre o una mujer? ¿Lo idóneo es que las tareas se compartan de forma ecuánime entre hombres y mujeres en un hogar? 

Felipe Moreno Romero

Felipe Moreno Romero

Así se manifiestan Felipe Moreno Romero y Cristina Reyes Baro, ambos estudiantes de  quinto de periodismo; Manuel Fernández Márquez, futuro ingeniero químico; y María José Reyes Baro, licenciada en ciencias ambientales y ciencias del mar.

Ahora bien,  la mayoría de los ciudadanos de a pie, al ser preguntados acerca de esta realidad  responden aquello que consideran deseable socialmente. Dicen no ser machistas, manifiestan respeto hacia la mujer, hombres y mujeres afirman que comparten las tareas del hogar.  La cuestión es reflexionar, ¿no hay nada que nos empuje a seguir viendo que es más natural que la mujer cuide de la casa y de los pequeños? ¿Somos ciudadanos completamente libres, en lo que a modo de pensar se refiere y no nos hallamos influenciados? ¿Nunca se ve a la mujer como objeto de deseo? 

Hay anuncios publicitarios que no dicen lo mismo. Algunos manifiestan el papel de madre que permanece junto a sus hijos sin reflejar  en muchos casos la presencia de padres que por supuesto también se da. 

Otros anuncios muestran la imagen de la mujer como objeto de deseo. 

Así como también se sigue reflejando la imagen de la mujer ama de casa y, en casos como el del anuncio que se muestra a continuación, de un modo bastante denigrante. Juzguen ustedes mismos.

Y  es que aunque la publicidad denigrante ha disminuido mucho, algunos anunciantes siguen utilizando a la mujer como objeto de deseo, por poner un ejemplo de publicidad estereotipada, y ello queda avalado con una información del diario Público. Pues no debe olvidarse que  los profesionales de los medios de comunicación no son sólo periodistas.  Estos últimos retransmiten, enmascarados o no, a través de sus informaciones y opiniones, imágenes que no hacen más que estereotipar determinadas realidades. ¿Pero y el resto de comunicadores? ¿Y los publicistas? ¿Acaso la publicidad y las series de televisión no proyectan tales estigmas sociales? Al respecto David Selva Ruíz, licenciado en publicidad y relaciones públicas y doctorado en el mismo ámbito, considera que “hay una diferencia importante entre los medios de comunicación desde el punto de vista informativo y los medios en cuanto a contenidos publicitarios. La información tiene una función social y la publicidad tiene una función más banal. En primer lugar, generar una comunicación entre una marca o un producto y el público, y en última instancia, generar ventas, aunque no las genere de forma directa, pero al final lo que quiere es conseguir un determinado beneficio”.

David Selva

David Selva

Actualmente esta es la máxima incluso de los productos puramente informativos, sin embargo, desde el punto de vista del publicista,  “quizás la responsabilidad de los medios en este sentido es mayor, no obstante, no dejan de ser productos que hoy el público compra y, claro está que buscará el que más concuerda con su visión del mundo”. Ahora bien, David Selva insiste en que no rehúye de la responsabilidad que deben tener los publicistas, pero considera que “a nivel informativo, los medios tienen una función social que debe ir más allá del plano comercial”.

Ángela Valverde

Ángela Valverde

Y en cuanto a las series de televisión, Ángela Valverde, estudiante de 5º curso de comunicación audiovisual en la Facultad de Comunicación de Universidad de Sevilla, afirma que “la función de la serie no es educativa, ya que la misión de este  producto audiovisual es, en general, entretener al espectador y ofrecerle un mundo ficticio, un lugar al que poder escapar al menos una vez a la semana. Sin embargo, es cierto que muchas series desarrollan sus tramas basándose en la actualidad e intentando reflejar la realidad que día a día vivimos “.

La cuestión es que la publicidad y las series televisivas muestran las realidades que convienen enmascaradas con el edulcorado sabor del entretenimiento, el ocio, puesto que el objetivo último de ambas formas de comunicación radica en conectar con un público al que quieren vender sus productos. Y en este punto, tanto el  publicista David Selva, como Ángela, cada uno en su campo de trabajo, parecen coincidir, ya que el primero asegura que “la publicidad, busca vender un producto (véase el artículo en wikipedia hacerca de la publicidad) a un determinado público, por lo que quiere sintonizar con él.  Y para eso utiliza lo que sea y punto, es decir, le da igual ser machista o ser lo que sea si eso le permite conectar con un determinado sector de la población”.  Y, según la joven, “en cierta medida, los creadores de las series realizan una retransmisión cultural al espectador de la que, en muchos casos, parecen no ser conscientes”.

Retransmisiones culturales tales como las observadas en series americanas y españolas como Anatomía de Grey y Los Serrano.

 Así pues, si se observan estos y otros ejemplos, habrá quienes lleguen a la conclusión de que, tanto series como publicidad, se valen de estrategias mucho más sutiles y tenaces  que hacen que, sin ser conscientes de ello, la población interiorice determinados conceptos, con el objetivo último del negocio, de los intereses de las empresas que se sirven de las tácticas pertinentes para alcanzarlos.  En este sentido, David Selva afirma que “la publicidad, en general, no tiene esa inquietud ni por generar estereotipos ni por lo contrario.  Y, al contrario de lo que mucha gente cree, la publicidad es un discurso bastante conservador, desde el punto de vista social, va siempre por detrás de la sociedad, nunca por delante, no innova en tendencias sociales, es decir, si se busca conectar con un público, no se lanzan nuevas ideas, sino que más bien se buscan las ideas que el público va a asumir y a entender”. El publicista considera que la publicidad ha evolucionado, lo que sucede, según indica, es que “si la sociedad va lenta, la publicidad va más lenta aún”.

David Selva

David Selva

Lo que importa es ganar dinero y da lo mismo si se pasa por encima de determinados valores para ello. Y es que, por ganar dinero, ni a las propias personas que se prestan a ser la marioneta con la que juegan los empresarios, les importa despojarse de su propia moral, da igual. Hay quienes  venden su “alma al diablo”.

En este sentido, se hace necesario poner en tela de juicio el criterio de los profesionales que deberían emplear el inmenso poder que poseen en esta sociedad, a la que por cierto se deben, y en cambio únicamente le hacen un flaco favor al continuar lanzando a los ojos del mundo, infinitud de estereotipos. Imágenes que sólo contribuyen a aumentar los prejuicios del ser humano, que le empujan a ver la vida con escasa perspectiva.  Lo cual se observa  en las series televisivas pues, como cuenta Ángela, “el planteamiento de escenas exentas de fantasía, invitan al público a creer que lo que están viendo es real, incitando en ciertos casos a que adopten determinados comportamientos.” Y un ejemplo claro, según señala, “lo encontramos  en las series destinadas a un público adolescente”. Y en lo que a publicidad se refiere, el profesor David Selva explica que se trata de un espejo de la sociedad, ahora bien, tal y como asevera, “es un espejo un tanto deformado y además, un espejo amplificador porque, en la medida en que pueden existir esas tendencias sociales, si tú además las reflejas y las muestras a través de la publicidad de una forma tan constante, estás amplificándolas, convirtiéndolas, no en una pequeña tendencia social, sino en algo mucho más grande”.

David Selva y su gata

David Selva y su gata

No obstante, como se infiere de las palabras de Selva, aunque la publicidad debe tener unos límites que no ha de sobrepasar,  el público es el primero que debiera penalizar a las marcas que fomentan determinados tópicos, lo cual no ocurre, ya que, según el joven profesor, “estamos en una época en la que liberamos absolutamente de responsabilidad al público”. Así mismo, David remarca que “también es necesario e interesante aplaudir a marcas que hacen cosas diferentes. Pues ahora hay, incluso, marcas que incurren en lo contrario, en una discriminación positiva, llegando a ridiculizar al hombre, como es el caso de puntomatic que lanza una campaña bastante ofensiva para el hombre que yo personalmente me tomo mal. Yo no tengo más narices que poner mi lavadora es o yo o mi gata”. Con humor, el profesor expresa de este modo su indignación ante campañas como las de puntomatic.

El publicista reitera que para nada quiere liberar de responsabilidad  a las marcas, pero que “hay que pararse a pensar hasta qué punto está el público fomentando este tipo de historias porque es una pieza de ese engranaje y sin él eso no funcionaría”.

David Selva

David Selva

David Selva concluye diciendo que el eje de la opinión en este tema es que “la publicidad es hija de su tiempo y no estoy defendiendo a la publicidad a capa y espada, pues deja mucho que desear, también desde el punto de vista histórico, pero también creo que hay una evolución brutal”.

Y, con una postura muy similar, Ángela finalmente afirma que “en general no considero que el trato hacia la mujer de la serie sea alarmante pero creo que se debe avanzar porque la sociedad debe hacerlo. Y la representación femenina en la ficción serial y cinematográfica cambiará como reflejo del necesario cambio en el mundo” Además añade que, “las series se alimentan de personajes muy definidos que suelen responder a estereotipos sociales y en el caso de la mujer, es cierto que son recurrentes los estereotipos de la chica objeto, la ama de casa y la madre sufridora. Sin embargo, estos estereotipos se han suavizado significativamente, quedando desprovistos de muchas de las características que se les atribuían en el pasado”.

La indignación ante la falta de crítica por parte de la ciudadanía es palpable en multitud de ocasiones, pero ¿de verdad somos libres para ser críticos? No, no es lo que interesa.

 Fuentes:

Textos propios, usando los siguientes documentos online:

Fotos propias subidas a mi cuenta de Flickr y cuantro fotos cedidas por Cristina Reyes, Manuel Fernández, María José Reyes y Felipe Moreno. Las cuatro últimas subidas desde wordpress. 

Y una de las fotografías cedidas por Ángela Valverde, estudiante de 5º de Comunicación audiovisual.

Vídeos propios subidos a mi cuenta de You Tube

Usuario: María Vélez Romero

Otros vídeos:

Audio propio subido a dropbox.

 

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