Ser periodistas es la clave

Periodismo es querer aprender  y mostrar lo aprendido. Periodismo es desear estar alerta a cualquier hora por si ocurre algo y contribuir a que se conozca. Periodismo es inquietud  por ir siempre más allá de lo meramente superficial. El periodismo es la profesión de la investigación y las comprobaciones. Ser periodista es indagar por todos los resquicios posibles para después enseñar a la ciudadanía todos los puntos de vista que estén al alcance del profesional. El periodista busca, se informa, procura estar en el lugar de los hechos y, cuando no le es posible, tira de su lista de contactos, que, como periodista, ha de nutrirse de fuentes fiables, serias, veraces, rigurosas y pertinentes ¡ah sí! y de fuentes oficiales, lo olvidaba.  El buen periodista selecciona, es crítico y analítico y no siente deseos de adoctrinar, sino de mostrar diversos matices que ayuden a la población a conocer y comprender el mundo un poco mejor. El periodista profesional sabe estar en el lugar preciso en el momento justo.

Antonia Nogales, periodista, investigadora y docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, expresa, así, su visión acerca de la profesión.

Toñi Nogales, durante la entrevista Toñi Nogales, durante la entrevista Toñi Nogales, durante la entrevista

“Para mí el periodismo es un derecho de la ciudadanía y una obligación por parte del profesional que lo asume, además de la mejor profesión que se puede desempeñar. En eso coincido con García Márquez, cuando decía que la profesión del periodista es la mejor que existe.Lo que ocurre es que, estamos en un momento tan duro para el periodismo, que el trabajador de los medios lo tiene realmente difícil para llegar a disfrutar de su profesión, porque tiene unas condiciones laborales absolutamente desastrosas. En la mayoría de los casos ni siquiera está contratado, no estamos valorados, no cobramos lo que tenemos que cobrar y, sobre todo, tenemos un descrédito por parte de la sociedad. No obstante, para el periodista es una satisfacción tremenda poder hacer llegar a la gente aquello que está ocurriendo o, por lo menos, la interpretación de lo que sucede, que es a lo que nos dedicamos”

Y, preguntada por las cualidades necesarias para ejercer la profesión periodística, Toñi, como a ella le gusta que le llamen, destaca que ante todo, hay que tener capacidad de interpretación, tener una mentalidad bastante reflexiva y crítica y, sobre todo, un bagaje importante. El periodista necesita tener unos conocimientos que le permitan interpretar la realidad. Conocimientos que muy pocas veces se le proporcionan en su formación y, por otra parte, a veces el propio periodista no se enriquece por su cuenta de esos conocimientos tampoco; tiene un déficit dentro de sí. Y en ocasiones, es solamente la experiencia periodística la que le permite aumentar esos conocimientos. Pero claro, para ejercer hay que tener cierto bagaje, para tener cierto bagaje es necesario haber ejercido. Entonces ahora mismo es un poco confuso todo. Yo creo que con la voluntad del propio periodista y con inquietud, es posible. Y yo noto, ante todo, la falta de inquietud; eso es lo que más me preocupa. No tenemos conciencia real de la necesidad de ampliar nuestros conocimientos, de llegar a superarnos. Estamos educados en una cultura en la que se premian mucho más los resultados que los conocimientos que uno adquiere; actualmente se apuesta por la titulitis”.

En cambio, el periodista  de élite se caracteriza, no por coleccionar títulos y premios, sino por ser curioso, entusiasta, transparente, pero, sobre todo,  por  su honestidad, valentía y dignidad.

De derecha a izquierda, Antonia Nogales y María Vélez, durante la entrevista

Así mismo, según Toñi, “al periodista le hacen falta dotes de comunicador y comunicar bien es muy difícil”. Lo cual no significa, como ella misma afirma “ser un Luis del Olmo o un Iñaki Gabilondo y tener una voz aterciopelada, no. Lo que es necesario es que la gente te entienda, que comprensa tu interpretación de lo que está pasando. Eso tiene una parte adquirida, que uno puede mejorar y perfeccionar, pero yo creo que también tiene una parte un poquito innata”.

La joven periodista, que en el verano de 2007 fue becaria en Canal Sur Radio, ha querido compartir un dato que califica de curioso, lo que ha supuesto el inicio de una profunda  reflexión acerca de las trabas con las que se encuentran las mujeres para ejercer el periodismo.  Ella cuenta que cuando entró en Canal Sur Radio eran tres chicas y dos chicos y todos, en teoría, entraban en informativos. Pero hubo un chico que tenía muchas ganas de hacer información deportiva. Y confiesa que, sin saber cómo, finalmente terminó en deportes.

“Desconozco si  nos hubiesen permitido lo mismo a una de nosotras. Yo tampoco lo intenté. Yo sólo sé que en definitiva parece que todavía hay una tendencia imperante que lleva a que los periodistas chicos estén en un lado y las chicas en otro. Pongo el ejemplo de Canal Sur porque es el medio que más conozco. Allí a las cuestiones de salud y de cultura se solía dedicar una periodista. Y en deportes, a excepción de una chica, todos eran hombres”.

Antonia Nogales, durante la entrevista

La comunicadora se manifiesta indignada con esta cuestión pues, como ella misma considera, “parece que estamos dando por supuesto que esa visión de desigualdad está totalmente superada, pero es que yo creo que no es cierto y que siguen existiendo todavía muchos problemas en ese sentido. Hay áreas en las que es complicado. Y no por nada, sino porque, en ocasiones, el bagaje de las mujeres no ha estado tendente a determinadas cuestiones.  Y eso no significa que nos interesen menos o que no nos hayan gustado, sino simplemente, que nos hemos desarrollado  por otros derroteros”. 

En este punto, Toñi ilustra su respuesta haciendo referencia al terreno del deporte, en el que, según afirma, sólo hay que ver la televisión para observar que “las diferencias físicas entre los periodistas y las periodistas son bastante flagrantes. Es decir, si bien, en el caso de los hombres no es un requerimiento la presencia física y sí los conocimientos, en el caso de las periodistas sí que se suele trabajar bastante con ese punto de belleza que aporta la mujer en este sector, supuestamente más visto por hombres”.

Sin embargo, de esta desigualdad manifiesta, que se transforma casi siempre en una guerra de sexos, tienen su parte de culpa de las propias mujeres, que llegan a sentirse víctimas de un sistema que las denigra. Y, si bien es cierto que se dan circunstancias aún hoy que siguen haciendo palpables serias diferencias, la educación  que muchas mujeres han recibido también es un factor de peso para que ellas sientan que deben demostrar siempre que son igual de válidas que los hombres.

A este respecto Toñi va más allá, ya que  considera que, precisamente por la educación recibida parece que “muchas mujeres hemos desarrollado una especie de conciencia de cómo tienen que estar las cosas antes de irnos al trabajo. Una conciencia que nos dice que debemos dejar medio organizadas las cosas. Y, muchas veces, ellos no tienen esa conciencia adquirida. Pero por la misma educación que hemos recibido, no porque tengamos nada genético que nos impulse a limpiar la casa”.

Y, como persona implicada en la lucha por la igualdad y por los derechos de la mujer, que no feminista, (y digo feminista porque el término hembrista no se halla recogido en la RAE), Toñi menciona también otra cuestión que hace que, a veces, las mujeres se vean privadas de su desarrollo profesional, pues como ella dice “ya si hablamos del tema de los hijos,  apaga y vámonos”.

La joven profesional habla al respecto, aunque desde la distancia, ya que todavía no es madre. Ella sabe que “ese deseo absoluto, maravilloso y legítimo de tener hijos puede quitarte tiempo de tu profesión”;  y considera que “esa responsabilidad debería estar mucho más compartida”.

Así es como Antonia Nogales ha puesto de manifiesto algunas de las problemáticas que afectan a las mujeres en un sector como el periodístico.

Y en cuestión de desigualdad entre hombres y mujeres en el mundo del periodismo, tal y como indica la joven periodista, la gran trampa, “es invisibilizar los problemas y, sobre todo, dar la idea de que las cosas están superadas. Éste es el paso uno para conseguir que se olvidePorque se interioriza que no es necesario seguir luchando en una batalla que está ganada.  Y es una falacia que esté ganada por muchas razones, pues sigue habiendo un agravio comparativo en cuestión de  sueldos, por ejemplo. Esto es algo que pasa en el siglo XXI. Y se pueden buscar noticias y ejemplos de casos concretos que están pasando”.

Y, en referencia a la última reforma laboral, Toñi destaca que “se ha agudizado todavía más la posibilidad de despido en unas condiciones muy desagradables. Condiciones que afectan muchísimo a las mujeres, porque es muy difícil conciliar la vida laboral con la vida familiar ya con hijos, pero es que sin hijos también”.

Toñi Nogales, durante la entrevistaLo ideal es que exista un compromiso común entre hombres y mujeres, pero a veces no se da. Es cierto que en cuestión de igualdad se ha avanzado mucho, pero, desafortunadamente, no lo suficiente. Y, como se extrae de las palabras de Toñi,  esta maltrecha circunstancia sólo puede superarse si todos, hombres y mujeres, somos conscientes de su existencia y de la necesidad de solventarla.

Extensa entrevista, que aún así ha sabido a poco, en la que Toñi ha querido recordar que en una charla sobre medios de comunicación celebrada en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla en el mes de octubre, uno de los responsables de la Asociación de la Prensa de  Sevilla afirmó que “lo necesario es recuperar la confianza de la gente”.

Toñi Nogales, durante la entrevista

Una gran verdad. Y nosotros, periodistas, debemos centrarnos en las penurias que está sufriendo actualmente la profesión. Aunar fuerzas para lograr superar la precaria situación en la que, por una mala praxis periodística, muchos (no siendo ni siquiera profesionales reales) han hecho caer al periodismo. Han conseguido que se encuentre ahogado por el descrédito de la población y que únicamente se valore el morbo y la espectacularización  que, por lo visto, es lo que vende.

Toñi reitera  su mensaje al repetir que lo imprescindible ahora es “demostrarle a la ciudadanía que valemos” y que “el periodista debe recuperar el prestigio perdido”.

Periodistas de antes.

Periodistas de ahora.

Ser periodistas es la clave. Y periodistas somos todos los que seamos capaces de informar y transmitir opiniones fundamentadas, haciéndolo siempre con rigor profesional y con eso que llaman ética y moral y que algunos parecen haber olvidado. Hombres o mujeres; mujeres u hombres. Eso qué más da.

Lo importante es que todos, hombres y mujeres periodistas, nos unamos para demostrar que un buen periodismo es posible.

Fuentes:

Textos propios, usando los siguientes documentos online:

Fotos propias y subidas a mi cuenta de Flickr:

Vídeos:

Audio propio subido a dropbox

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